Leer este SPAC me ha hecho reflexionar de nuevo sobre La Hija del Relojero, y no he podido evitar añadir algo más a lo ya dicho: los comentaristas hablan de lo que hay detrás de la historia, el mago, el rey... en definitiva, el universo creado. El autor ha sabido crear un mundo, un universo. No sabría calificarlo, pues mi cultura no llega para tanto, ¿steam-punk? ¿Mil y una noches? Sea emulado de literatura clásica, sea emulado de historias actuales, sea 100% original, es un gran logro ambientar esa historia en ese universo.
El universo creado también ha hecho ya especiales otros juegos, como Del Otro Lado de Jarel, en el cual si percibo con bastante más claridad el universo de las Mil y Una Noches que en en La Hija de... en ese aspecto estoy diametralmente opuesto a la opinión de Melitón. Los universos creados es lo que diferencia a una gran obra de arte de una mera imitación o repetición de la realidad. Imitar o emular la realidad cotidiana, puedes tener una historia potente, pero cómo expresión artística, en mi opinión, no puede competir con los creadores de universos: Tolkien, Lovecraft, o bajando a nuestro nivel, Jarel, Expío, el propio Melitón con su mundo del Anillo, o la serie de Layna. Es ese aspecto, me parece paradójica la observación de Melitón.
De todas formas, el hecho de que esté mal implementada arruina la experiencia, a ver si el autor se decide de una vez a pasarla a I7.